
Aquí sólo hemos extractado una parte de ellos, ya que algunos de esos personajes no son nacidos en la isla , los cuales se integraron en ella pues nacieron fuera de nuestras fronteras , pero al ser éste espacio dedicado sólo a palmeros no los ponemos en él.
MEDICOS Y PRACTICANTES
Doctor Dionisio Monteverde.
Uno de los primeros médicos palmeros, que hizo sus estudios en la Facultad de Medicina de París. Natural de Santa Cruz de La Palma y se doctoro en Medicina el 28 de diciembre de 1822, con su tesis “Du cholera morbus”.
Doctor Juan Antonio Pérez Pino.
Ejerció su profesión de 1826 hasta a 1866 en nuestro Hospital. Nació en Santa Cruz de La Palma el 30 de marzo de 1800, hijo de Manuel José Pérez de la Concepción, natural de la misma ciudad, y de María Sacramento Pino Taño, que lo era de El Paso. Educado por su abuelo paterno, al haber muerto su padre en América cuando contaba muy poca edad, inició sus estudios en el convento dominico de Santa Cruz de La Palma, que continuó después en el seminario conciliar de Las Palmas. Se trasladó a París para cursar la carrera de Medicina, donde se le distinguió con el diploma "Non Plus Ultra" que se otorgaba al alumno que más sobresaliera por su aprovechamiento en los estudios. El doctorado en Medicina lo obtuvo en la Universidad de La Sorbona, el 23 de julio de 1825, y el doctorado en Cirugía el 6 de agosto del mismo año. Revalidó su título en Madrid el 22 de octubre siguiente. De esta época datan dos de sus trabajos, publicados en francés: “Dissertation sur quelques propositions de chirurgie presentée et soutenue à la Faculté de Médecine de Paris”, le 28 juillet 1825, y “Dissertation sur la fièvre jaune qui a regné en Andalousie, depuis 1´année 18. Presentée et soutenue à la Faculté de Médecine de Paris” le 7 juillet 1825. Establecido definitivamente en La Palma se dedicó al ejercicio de su profesión y se le reputó como médico de vastos conocimientos. Ostentó la titularidad en el municipio (1826‑1857), fue Médico de sanidad de este puerto (1826‑1860), Médico titular del hospital de Dolores y Cuna de Expósitos y en virtud de la nueva organización, Médico de Visitas (1861‑1869); Subdelegado de Medicina y Cirugía de La Palma, El Hierro y La Gomera (1834), miembro de la junta de Beneficencia y Caballero de la Real y Distinguida Orden de Carlos III (1855). De profundas ideas liberales, bulló mucho en la vida política de su tiempo; fue el alma del Partido Progresista, que el mismo había fundado en la Isla, en el que militó hasta su muerte y desempeñó su presidencia en varias ocasiones. También resultó elegido presidente de la Junta Gubernativa que se formó en esta citada isla cuando se produjo el pronunciamiento de Vicálvaro; estuvo al frente de la Alcaldía de Santa Cruz de La Palma y ocupó el cargo de Diputado provincial. Se casó en su ciudad natal, el 9 de julio de 1838, con María de los Dolores Abreu Luján, hija de José Domingo Abreu Lazcano y de Eugenia María Luján y Volcán, y falleció en la misma localidad el 17 de diciembre de 1872. Dejó descendencia.
A propósito del Doctor Pérez Pino conviene afirmar que la descripción que de La Fiebre Amarilla hizo en su tesis doctoral "Sobre la fiebre amarilla que ha reinado en Andalucía desde el año 1800" que presentó, con fecha 7 de Julio de 1825 en la Facultad de Medicina París es insuperable.
Doctor Víctor Pérez González.
Nació en Santa Cruz de La Palma el 8 de junio de 1827, hijo de Juan Antonio Pérez Pino y de Josefa González de Paz. Estudió la carrera de Medicina en París y se doctoró en la Sorbona el 26 de abril de 1851, con su trabajo “L´elephantiasis des Grecs”; a su regreso al Archipiélago se estableció en el Puerto de la Cruz y ejerció con gran acierto su profesión en el Valle de La Orotava, por lo que gozó de una justa reputación. Fundó, junto con los médicos Ángel Izquierdo Rozo y Francisco Hernández Rodríguez, la Academia Médico‑Quirúrgica de Canarias, y fue Caballero de las órdenes de Avís y del Cristo, de Portugal, Miembro correspondiente de las Academias de Medicina de Cádiz y de Barcelona, y de la Sociedad Anatómica de París. Publicó “Memoria sobre el cultivo del tabaco en las Islas Canarias” (1862); “Apuntaciones sobre el tagasaste, la conservación de los cereales y el sistema de irrigación denominado de Kenedey” (1865); “El tagasaste” (1879); y “Sistema de aclimatación para evitar la fiebre amarilla o disminuir su intensidad” (1880). Aparte de su actividad profesional, fue un personaje de prestigio en la vida pública del Puerto de la Cruz, pionero del turismo en aquella zona por cuyos desvelos se construyó el Hotel Taoro y donde se ha rendido justo homenaje a su memoria al darle su nombre a una de sus plazas principales. Contrajo matrimonio en dicha localidad, el 14 de mayo de 1854, con Victoria Ventoso y Cullen, hija de Francisco Ventoso Romero y de Ana Victoria Cullen Sánchez; tuvo descendencia y allí falleció el 22 de febrero de 1892.
Doctor Manuel de Abreu Lecuona.
Las mencionadas cuentas lo nombran de 1867 a 1871. Lo hacen de nuevo de 1893 a 1894. Nacido en Santa Cruz de La Palma el 1 de enero de 1837, hijo de José Abreu Luján, natural de la misma ciudad, y de Ramona Lecuona Carta, que lo era de Santa Cruz de Tenerife, adquirió sus primeros conocimientos de Dorotea Vizcaíno Bustamante que amplió más tarde con Blas Carrillo Batista, considerado el profesor más sobresaliente de su época en La Palma. Calificado como alumno aventajado y estudioso por Francisco Torres Luján, con el que aprendió la lengua latina, marchó a La Laguna a fin de cursar Filosofía, equivalente entonces a la segunda enseñanza. En Madrid estudió en la Facultad de Medicina y obtuvo la licenciatura por aquella Universidad el 17 de junio de 1865, fecha en que realizó los ejercicios de grado; la investidura la recibió el día 25 siguiente y dio principio a su actividad profesional el 1 de agosto inmediato. En aquella época estudió griego, lengua que llegó a hablar y escribir con suficiencia. Establecido en su ciudad natal, continuó con la práctica de su carrera médica, donde fue muchos años Subdelegado de Sanidad, además de haber ejercido los cargos de Cónsul de la República de Cuba y de Médico auxiliar de la Administración de justicia y la penitenciaría; ocupó la dirección del hospital de Nuestra Señora de los Dolores, de la Cuna de Expósitos y de Sanidad del puerto, y desempeñó la cátedra de Historia Natural en el colegio "Santa Catalina". Considerado un personaje de gran capacidad e inteligencia, que puso su posición social y el prestigio de su profesión al servicio de sus ideales políticos, llevó una vida muy activa al frente de las presidencias de la Junta Revolucionaria de La Palma de 1869 y del Partido Progresista, así como de la jefatura del Partido Liberal en dicha isla. Tuvo descendencia del matrimonio que celebró en la localidad de su nacimiento, el 12 de julio de 1867, con Juana Pérez Abreu, hija Juan Antonio Pérez Pino y de María de los Dolores Abreu Luján, falleció en su hacienda de Breña Baja el 23 de septiembre de 1902, aunque sus restos reposan definitivamente en Santa Cruz de La Palma, adonde fueron trasladados.
Doctor Isidro Guadalupe Hernández.
Nació en Tazacorte el 15 de mayo de 1846, hijo de Gregorio Guadalupe Cabrera, natural de Lanzarote, y de Patricia Hernández Camacho, que lo era de la citada localidad palmera. A pesar de haberse doctorado en Medicina y Cirugía, se dedicó primordialmente a la enseñanza. Notable gramático y publicista, emigró a Cuba y de allí paso a París donde fue profesor de castellano y sus obras se declararon "texto oficial" por especial disposición del Gobierno de la República Francesa. Murió en aquel país en 1907.
Licenciado Domingo Vangüemert Lorenzo
Trabajó de 1873 a 1876. Era natural de Los Llanos de Aridane.
Doctor Leandro Alberto Delcourt Toledo.
Nació en 1816 y murió el 15 de Enero de 1878. Era descendiente de un francés de los 200 que vinieron a la Palma en 1812 en calidad de prisioneros. Estaba casado con Doña Florencia Torres y era doctor en Medicina y Cirugía. Trabajó de 1877 a 1878.
Nació en Santa Cruz de La Palma el 4 de noviembre de 1850. Hijo de Nicolás Cabrera González, y de Bibiana Saavedra González. Tenía 2 años de edad cuando sus padres emigraron a Cuba y se establecieron en Caibarién, donde, a base de sacrificios debido a la falta de recursos, pudo estudiar. Se hizo profesor de primera enseñanza y en 1868 se graduó en la Escuela Normal de Guanabacoa. Más tarde pasó a Estados Unidos y de allí a su tierra natal con objeto de terminar el bachillerato y poder entrar en la Facultad de Medicina de Madrid, en la que obtuvo la licenciatura en 1875. Para regresar a Cuba, opositó a Médico Militar y, ya en La Habana, renunció al cargo para ingresar en la Universidad y lograr su doctorado. Profesional eminente, de un prestigio extraordinario y de un renombre sobresaliente en el terreno científico del país, fue el primer médico que practicó una laparotomía en Cuba y, en razón de sus méritos, el Presidente de la República Mario García Menocal le ofreció el nombramiento de Rector de la Universidad de La Habana, si renunciaba a su ciudadanía, pero no lo aceptó y murió siendo español. Diputado a Cortes antes de la independencia cubana; Presidente del Colegio de Médicos; de la Compañía de Ferrocarriles; de Honor de la Academia de Ciencias y de la Asociación Cubana, en cuya clínica se colocó un retrato al óleo en el pabellón que llevaba su nombre, gozó de gran influencia en los círculos científicos, sociales y financieros de aquel país, del que había tenido que salir en 1898, junto con otros ciudadanos prominentes, ante el temor de los sufrimientos que podrían sobrevenirle a su familia al iniciarse el bloqueo de la isla cuando el Congreso de los Estados Unidos votó la resolución de considerar al pueblo de Cuba libre e independiente. Casado con Laura Benítez Jáuregui, con la que alcanzó descendencia, falleció repentinamente en 1925 en el Hotel Majestic de París, al encontrarse de viaje con una de sus hijas. Sus restos llegaron a La Habana a bordo del “Alfonso XIII” el 17 de agosto de aquel año y se le tributaron toda clase de honores, con asistencia del entonces Presidente Gerardo Machado. Dos años después de su fallecimiento, con motivo de la inauguración del Congreso Cubano de Medicina, el 14 de diciembre de 1927, el profesor Gregorio Marañón Moya glosó públicamente su figura.
Doctor en Medicina y Cirugía por la Universidad de Montpellier (Francia), nació en Santa Cruz de La Palma en 1854, hijo de Nicolás Martín Lorenzo y de Josefa Cabrera Aubert, naturales de la misma población. Establecido en su ciudad natal una vez terminada su carrera, aparte de su actividad profesional, destacó en el campo de la política insular al frente de las presidencias del Comité Republicano Progresista y de la Unión Republicana del partido judicial de Santa Cruz de La Palma. Casó dos veces: con Paulina Lefort Pugens y con Josefa Felipe Cabrera, y falleció en la citada localidad el 20 de abril de 1916 a los 62 años. Dejo descendencia. El doctor Don Amilcar Morera Bravo, en su articulo : “Evolución de la medicina en La Palma”, dice textualmente: “Fue don Juan Martín, el médico que marco aquellos primeros tiempos del Siglo XX, casi siempre impregnados de anécdotas, unas puramente médicas y otras con relaciones más distantes. Tenia en su trabajo cotidiano un sentir francamente esotérico, importando técnicas y aprendizaje del exterior que le sirvieron de gran provecho. En el libro de actas del Cabildo Insular, yo he podido encontrar la relación del material quirúrgico que estuvo en activo en sus tiempos manejados por él, llego a efectuar trepanaciones craneales, en su despacho particular, con éxito. Se auxiliaba en el cuidado de sus enfermos de una mujer de la localidad, que se llamaba Rosario, quien pretendía ponerlo tan al corriente de las incidencias de la enfermedad de sus pacientes, que en cierta ocasión, ante la magnitud de datos aportados, Don Juan, no pudo por menos de sacarse el Bombin y exclamar: “Rosario, yo te doctoro”. Contrajo matrimonio, durante sus estudios, con una francesa, que luego le acompañaría a esta ciudad, y que a juicio del padre de don Juan, no reunía las condiciones de belleza exigidas por el pueblo. Cuando se le preguntaba a su propio padre sobre el juicio que le merecía la esposa de su hijo, exclamaba: “ pues mira, yo lo que digo es que para pescar esa chacarona, no hacia falta, ni ir tan afuera ni gastar tanta liña”
Elías Santos Abreu.
Nacido en Los Llanos de Aridane el 1 de mayo de 1856. Hijo de Domingo Santos Lorenzo, natural de la misma localidad, y de Carolina Abreu Pérez, que lo era de Santa Cruz de La Palma, fue la figura científica más importante de Canarias durante el primer tercio del siglo XX. Estudió bachillerato en La Laguna y la carrera de Medicina y Cirugía en la Universidad de Sevilla, donde obtuvo la licenciatura en 1879. En su época de estudiante publicó varios ensayos en el periódico “El eco médico de Sevilla”, uno de los cuales, “Nociones de enfermedades de la piel”, sirvió al profesor de dermatología para sus conferencias en clase durante varios cursos. Establecido en Santa Cruz de La Palma, donde transcurrió su intensa vida profesional, organizó en 1892 un pequeño laboratorio de análisis, el primero que se conoció en Canarias cuando la bacteriología estaba en estas islas en proceso de iniciación, y disfrutó de un bien ganado prestigio como médico competente dedicado plenamente a su carrera. Sin embargo, su quehacer más importante, llevado por su afán de investigación, lo desarrolló en el campo de la entomología, a la que consagró buena parte de su vida, aunque antes se había dedicado a la botánica e hizo un herbario de La Palma y de La Gomera. La clasificación y ordenación de los ejemplares que buscaba pacientemente, le llevó a dar forma a una memoria que él llamaba “Apuntes para el estudio de los dípteros de las Islas Canarias”. Continuando con su afición, escribió “Ensayo de una monografía de los Tendipédidos de las Islas Canarias”, con la que obtuvo, en 1916, el premio “Agell”, de la Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona. Reconocido entonces como un entomólogo de fama, tanto en nuestro país como fuera de nuestras fronteras, fueron apareciendo sucesivamente diversas monografías, publicadas por la citada Academia, Fungivoridos (1920), Phoridos (1921), Melusinidos (1922), Limonidos (1923), Syrphidos (1924), Tipulidos (1926), Bombylidos (1926), Dolichopodidos (1929) y Psychodidos (1930), y en fechas mas recientes, el Cabildo Insular de La Palma, como homenaje, le editó Anthomydos (1976), aunque aparte estos trabajos dejó a su muerte más de una docena de monografías, completas unas e incompletas otras, producto de su intensa labor como naturalista. Otra de sus facetas fue en relación con la música y la literatura. Respecto a la primera, se preocupó siempre por su difusión, designado director de la orquesta que se formó en la Sociedad Filarmónica de Santa Cruz de La Palma (1883), compuso dos zarzuelas, “Don Pantaleón y Los dos antifaces”, con letra de Antonio Rodríguez López , una “Loa a la Virgen de los Remedios”, otra “Loa a la Virgen de Bonanza”, y varias danzas para las fiestas lustrales en honor de Nuestra Señora de las Nieves, además de valses, polkas, mazurcas y otras piezas de tono menor; en cuanto a la segunda, se destacó en colaboraciones y artículos aparecidos en la prensa sobre los temas más diversos, entre los que se encuentra la leyenda palmera La pared de Roberto (Madrid, 1901), lo mismo que en sus discursos y conferencias. Entre sus distinciones merecen destacarse la de Caballero de la Orden de Alfonso XII (1919), Medalla de Plata de los Sitios de Zaragoza, Medalla de Bronce conmemorativa del centenario de las Cortes de Cádiz, Medalla de Oro de la Cruz Roja Española, Socio de Mérito de la Real Sociedad Económica de Amigos del País (1917), Miembro de Honor de la Asociación "I nostri contempòranei" de Roma, Hijo Adoptivo de Santa Cruz de La Palma, y el de habérsele perpetuado su memoria con la concesión de su nombre a la antigua calle de Jorós de esta ciudad, y a una plaza, frente a la casa donde nació, en Los Llanos de Aridane. Fue director del Museo de Historia Natural y Etnográfico y de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Santa Cruz de La Palma, Socio fundador de la Sociedad Española de Antropología, Etnografia y Prehistoria, y de la Sociedad Ibérica de Ciencias Naturales, Sociedad Entomológica de España, Instituto de Estudios Canarios y El Museo Canario. Dejo hijos del matrimonio que contrajo en Santa Cruz de La Palma, el 2 de agosto de 1886, con María del Rosario Rodríguez Pérez, hija de José Ana Rodríguez González y de María de los Dolores Pérez de la Concepción, falleció en la misma ciudad el 30 de marzo de 1937. En la actualidad, en reconocimiento a su figura, el Aula de Cultura del Cabildo Insular de La Palma lleva el nombre de Elías Santos Abreu.
Nacido en la Villa de Mazo el 3 de abril de 1859. Hijo de Blas Pérez Sánchez, alcalde de dicho municipio, y de Catalina Díaz Guerra. Perteneciente a una familia de destacados políticos locales. Su padre, Blas Pérez Sánchez, al igual que sus tíos paternos Alonso y José Antonio, ocuparía la Alcaldía de Mazo en varias ocasiones. Su primo hermano Alonso Pérez Díaz, de quien fue padrino de bautismo con fecha 11 de julio de 1876, se convertiría en líder de los republicanos de La Palma y su hijo, Blas Pérez González (1898‑1978), ministro de la Gobernación con Franco de septiembre de 1942 a febrero de 1957. Por su parte, cursó la carrera de Medicina en la Universidad de Sevilla y, se establecido en La Palma, fue Director de Sanidad de este Puerto. Obtuvo una merecida reputación en el ejercicio de su profesión, que desempeñó gratuitamente en beneficio de las clases más necesitadas. Fue responsable en Mazo, en los años ochenta y noventa del siglo XIX, del servicio de atención domiciliaria a los pobres y ocuparía el cargo de director sanitario del puerto de Santa Cruz de La Palma. Vinculado al mundo de la masonería insular, destacaría por su altruismo en el desarrollo de su labor como médico. Se distinguió sobremanera con motivo de la epidemia de fiebre amarilla que se padeció en dicha isla en 1888, al hacerse cargo de los enfermos y encerrarse con ellos en un hospital improvisado que se instaló en el teatro "Circo de Marte", para su mejor atendimiento, en razón de la escasez de médicos que había en esta ciudad. Esta actuación le valió que se le concediera la Cruz de Segunda Clase de la Orden Civil de Beneficencia. Con hijos del matrimonio que contrajo en Santa Cruz de La Palma, el 22 de enero de 1890, con María del Rosario González Pérez, hija de Esteban González de Paz y de Juana Pérez Morales, murió en Santa Cruz de Tenerife el 22 de abril de 1908.
Nació en Santa Cruz de La Palma el 5 de Abril de 1861. Hijo de Esteban Abreu Luján, Licenciado en Jurisprudencia y Alcalde constitucional de dicha ciudad, y de Secundina García Carrillo. Hermano de Eugenio Abreu García, Decano del Ilustre Colegio de Abogados, Juez Municipal , Alcalde de la localidad ,Presidente del Cabildo Insular de La Palma, y primer Delegado del Gobierno en dicha isla (1913). La juventud en que militó el Sr. Abreu, de los años de los años 70 de el siglo XIX, fundó una sociedad culta, “La Unión” qué celebró el primer certamen literario provincial en Canarias. Esta sociedad inauguró en la Palma la primera biblioteca publica, celebro conferencias, publico un periódico y fue un edificante ejemplo de actos culturales, en muchos de los cuales enalteció el recuerdo de numerosos palmeros ilustres. Don Francisco Abreu fue uno de sus mas esforzados paladines.
Estudio bachillerato en el Colegio de Santa Catalina , perenne fuente de la ilustración palmera. Casi todos los que en la Palma ostentaron un título académico fueron hijos intelectuales de ese provechoso Centro de cultura. El último curso lo hizo en La Laguna, graduándose allí de bachiller. Se licenció en Medicina y Cirugía por la Universidad de Madrid (1890). Ejerció libremente su profesión en la localidad de su nacimiento y destacó por su altruismo y desinterés en el atendimiento de los necesitados, lo que le valió que se le llamara merecidamente “el médico de los pobres”. Desempeñó la dirección del hospital de Nuestra Señora de los Dolores de la misma población, del que fue generoso benefactor. En el Hospital se distinguió notablemente como médico cirujano peritísimo. Allí, practicó con éxito la primera operación de Laparotomía en Canarias. Llevo a feliz termino ovariotomías, tallas hipogástricas y laterales, toracocentesis, cataratas. , etc.En 1894, Su madre fue víctima de un tumor canceroso en la mama. Francisco mismo operó a la autora de sus días.
Políticamente militó en el Partido Liberal tradicional del que ostentó su jefatura en La Palma y en cuyo seno desarrolló una gran actividad en razón de su bien ganado prestigio. Fue Diputado provincial en varias ocasiones y Académico Correspondiente de la Internacional de Ciencias Médicas.
Casó en Santa Cruz de La Palma, el 9 de febrero de 1893, con María Manuela Jaubert Massieu, hija de José Jaubert Massieu y de María Manuela Massieu Rodríguez, y falleció, en su hacienda de El Brezal (Breña Alta), el 31 de julio de 1912. En reconocimiento de sus méritos, el Ayuntamiento de su ciudad natal ha perpetuado su nombre al dárselo a una de sus calles y concederle el honroso y merecidísimo título de Benefactor del Hospital de Dolores. Tiene una placa que da su nombre a una Sala de dicho Centro.
Nació en 1866. Médico Titular de Los Llanos desde el mes de Octubre de 1891 hasta el de noviembre de 1913.
Fue miembro de la Real Sociedad de Higiene de Cádiz.
Falleció el día 9 de noviembre de 1913, siendo sustituido en su cargo de Titular por del doctor Benigno Capote Carballo.
Nace el 13 de Julio de 1873 en San Andrés y Sauces (la Palma). Licenciado en Medicina y Cirugía por la Facultad de Medicina de Cádiz en 1898.
Un médico activo, trabajador y eficiente que desempeñó durante toda su vida, desde 1901, la plaza de Médico Titular de San Andrés y Sauces, distinguiéndose siempre como un buen profesional y un hombre de bien que ha dejado hondos recuerdos en aquella importante zona norteña.
Como buen médico rural, abarcó muchas facetas de la profesión destacando en la asistencia a partos, por lo que podemos decir que multitud de sauceros arribaron a este “valle de lágrimas” de la mano hábil y experta de don Antonio Martín. Vivió siempre en aquella ciudad y accedió a médico Titular muchos años antes de la guerra civil. A1 producirse esta, fue como tantos otros compañeros represaliado por el régimen imperante y más tarde restituido a su cargo de Titular que desempeñó hasta su jubilación y posterior fallecimiento el 21 de Octubre de 1966.
Comendador de la Orden Civil de Sanidad. En memoria, el Ayuntamiento de la localidad le rindió sentido homenaje, nombrándole hijo predilecto y dedicándole una calle del centro de la ciudad.
Nace en Los Llanos de Aridane en 1881. Título de Licenciado en Medicina y Cirugía en la Facultad de Medicina de San Carlos (Universidad de Madrid) el 1 de enero de 1909. Se especializa en Madrid en “Enfermedades de la infancia” en el Hospital de San Carlos. En 1911 comienza a ejercer en San Andrés y Sauces y más tarde en Santa Cruz de La Palma con mucho éxito. Al cabo de muchos años Obtiene la plaza de Director del Hospital de La Santísima Trinidad en La Orotava (Tenerife) hasta 1939 en que le represalian y es destituido.
Esta entre los médicos que trabajaron en Santa Cruz de La Palma, concretamente en su Capital, en la primera mitad del siglo XX. Cirujano que nace en Santa cruz de La Palma en 1881. Tuvo su Clínica quirúrgica en un edificio junto a la Alameda, donde más tarde y durante muchos años estuvo el Cuartel de la “Guardia Civil” y, qué mas tarde compró y restauró el Agente de Aduanas don Amancio Rodríguez. Bella. Edificación dé estiló tradicional canario que sigue hermoseando aquel lugar.
Pertenecía el doctor Martines de la Barreda a dos familias tradicionales palmeras. Por su primer apellido, la familia del conocido comerciante y consignatario de buques Duque Martínez y por su segundo apellido al de los tradicionales de la Barreda palmeros, alguno de ellos de relieve político en la actualidad y en tiempos pasado.
Se casó con doña Maria Hernández Luján, hermana del farmacéutico don Blas Hernández y tía del también farmacéutico del mismo nombre, ya fallecido, como también de don Rafael Hernández Álvarez, dermatólogo fallecido también. Tuvo el Primer equipo de Rayos X de la Isla.
A1 llegar a La Palma el Dr. Camacho, le compró la Clínica a don Cesar, que quería ya retirarse, y estuvo operando en ella hasta que le acabaron de construir la moderna que llevaría su nombre. Esta ultima, fue modelo en aquella época, pues el citado doctor Camacho, que venía de Cuba, quería y lo consiguió modernizar y poner al día la cirugía palmera. Esa Clínica, donde se practicaron operaciones hasta a gentes venidas de 1as islas mayores, fue en su día vendida a la Seguridad Social, a la que pertenece en la actualidad, estando allí ubicado el ambulatorio y Servicios de Urgencias, después de haber sido durante años Residencia Hospital, hasta que se inauguro el Hospital de Nuestra Señora de Las Nieves. Don César tuvo como ayudantes durante su ejercicio quirúrgico al practicante don Manuel Méndez. Fue también profesor de Ciencias Naturales del Instituto de Enseñanza Media.
Falleció en Santa Cruz de La Palma en el 1938.
Nace en Santa Cruz de La Palma en 1882. Fue el clásico médico rural, que “pateó” intensamente 1a zona de ambas Breñas, desde que termino la carrera en la Facultad de Medicina de Madrid en el año 1911 hasta 1944 en que fallece.
Médico trabajador y activo, que lo mismo atendía una fractura que un parto, siempre a caballo, en aquellos tiempos en que el automóvil era un extraño artilugio. Había sido discípulo de Ramón y Cajal. Fue médico titular de Breña Alta, hasta que el régimen del general Franco lo cesó de su cargo, como a tantos otros compañeros.
Se distinguió siempre como médico popular y humanitario, muy querido por los habitantes de la amplia zona donde desarrollaba sus funciones.‑
Nació en Santa Cruz de La Palma el 8 de Febrero 1882, hijo de Germán Pérez de la Concepción, natural de la misma población, y de Juana Camacho Arceo, que lo era de Los Llanos de Aridane. Por haberse trasladado a Cuba en su juventud, estudió en aquel país la carrera de Medicina y Cirugía, y pronto se dio a conocer como un profesional de prestigio. En un principio, dirigió su dedicación a la Ginecología y posteriormente, coincidiendo con un notable auge de la cirugía en varios países de la América Latina, se perfeccionó como cirujano digestivo, al lado de relevantes personajes de la cirugía cubana, como fueron Menocal, Nogueira, Núñez Portuondo, Presno y otros, llegando a dominar técnicas quirúrgicas de vanguardia.
Ejerció como cirujano en Cuba, en la ciudad de Cabaiguán, situada en la antigua provincia de Santa Clara, donde instaló una clínica con el nombre de “Clínica del Dr. Camacho”, en la que, en 1914, practicó una gastroenterostomía en un paciente portador de una úlcera pilórica.
Desempeñó la dirección del Hospital de Maternidad e Infancia de La Habana, del Hospital Pocurull de Sagua la Grande y honoríficamente, del Sanatorio de Sagua.
Se trasladó luego a su isla natal, a donde llegó el 28 de julio de 1932 y, en Santa Cruz de la Palma, ejerció como cirujano en el Hospital de Dolores y en su clínica privada, que llevó por nombre “Clínica Camacho”. Fue el primer cirujano que realizó en Canarias la colecistectomía y la gastrectomía, cuando todavía en España apenas se practicaba esta última. Al año de su fundación había realizado sesenta gastrectomías subtotales y quince colecistectomías. El propio Dr. Gallart Monés se trasladó desde Barcelona a la isla de La Palma para conocer al Dr. Pérez Camacho y presenciar algunas de sus intervenciones.
Fue miembro de la Sociedad Nacional de Cirugía de La Habana y de la Sociedad de Estudios Clínicos de la misma ciudad, donde se le publicaron dos de sus trabajos, “Un caso de Histerectomía del Útero Grávido a Término” (1925), leído ante la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, y “Notas Quirúrgicas” (1930), presentado ante la Sociedad Nacional de Cirugía de aquel país. Ya en España, fue distinguido con la Encomienda y Placa de la Orden de Sanidad y con la Medalla de Oro de Santa Cruz de La Palma, ciudad que ostenta su nombre en una de sus calles y en la que se perpetúa su memoria con un busto en bronce en una de sus plazas principales. Casó en la localidad de su nacimiento, el 7 de julio de 1915, con Austreberta Luján García, hija de Manuel Luján Abreu y de Austreberta García Camacho, tuvo descendencia.
Los últimos años de su vida los pasó en Santa Cruz de Tenerife, a donde se trasladó en el verano de 1949. Aquí continuó ejerciendo como cirujano hasta que mermaron sus facultades físicas. El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife otorgó su nombre a una calle. Falleció el 8 de noviembre de 1957, en su residencia de la calle E. Wolfson y el cadáver fue trasladado a Santa Cruz de la Palma, donde yacen sus restos.
Doctor de Medicina, fue un profesional prestigioso en el medio científico de La Habana, uno de los titulares de la “Quinta Canaria”, célebre entidad isleña de aquella capital. Se estableció en Cuba en 1909, pero la etapa anterior de su existencia transcurrió en La Palma, donde nace en 1883, se formó intelectualmente y se dio a conocer como poeta en la prensa diaria. Los periódicos de Santa Cruz de La Palma de los años 1907, 1908 y 1909, fueron testigos de su inspiración, por lo que sus paisanos le consideraron un nuevo valor cultural. De aquella época fueron, entre otros, los poemas titulados Primavera, Las mariposas, Mujer canaria, Preludio, Su tumba, Rima, Pro‑Patria, ¿Por que?, Tus pensamientos y Canto a la mujer. En Cuba, en el seno de la colonia canaria, tuvo fama de ser persona culta y excelente orador; siempre recibió los elogios más cálidos en cuantas ocasiones actuó en público. Recordado durante mucho tiempo por el discurso que pronunció en Zaza del Medio, en el partido judicial de Sancti‑Spiritus con motivo de la inauguración del “Liceo Canario”, fue colaborador en prosa y en verso de las revistas cubano‑canarias publicadas en aquella república antillana. También fue presidente y uno de los fundadores del "Ateneo Canario" de La Habana, que se inauguro el 17 de febrero de 1928; en este centro, que tanto se preocupó por todo lo cultural relacionado con el Archipiélago, en la velada inaugural, recitó su composición Canto a las Hespérides, que reprodujo después el rotativo “Patria Isleña”. Integrado en el cogollo de canarios significados por sus ideales separatistas, perteneció al Partido Nacionalista Canario, fundado el 30 de enero de 1924. Casado y con descendencia, falleció en Cuba.
Manuel Hernández Luján
Nace el 14 de junio de 1885 en Santa Cruz de la Palma. Obtiene el titulo de Licenciado en Medicina y Cirugía el 28 de octubre de 1913. Hijo de Blas Hernández Carmona y Juana Luján Abreu. Tuvo su consulta privada en la calle O, Daly, junto a la Farmacia de su hermano Blas Fernández Luján, fue por tanto tío de los hermanos Hernández Álvarez, Blas, farmacéutico y Rafael, médico. Sé casa en Febrero de 1917 con Asunción Cutillas Rosa. Comenzó a ejercer en 1914 en las especialidades de Medicina General, Partos y Sifilografía. Fue Forense, Inspector Municipal de Sanidad e Inspector de Sanidad Exterior, Médico del Instituto Venéreo de Santa Cruz de la Palma y Medico Honorario del Hospital de Dolores. Fallece en 1938. Dejo descendencia.
Don Cristóbal, así, sin más, era conocido en toda la Isla, fue un médico de particular influencia en la vida médica y social de Santa Cruz de La Palma, donde vino al mundo el 5 de enero de 1888. Fue durante casi todo su dilatado periodo de ejercicio, director del Hospital de Nuestra Señora de Los Dolores, donde creo la especialidad de Pediatría. Desempeño también el cargo de Médico Forense.
Al terminar sus estudios de Licenciatura en 1917, en Barcelona, marchó a Alemania al Hospital de Pablo Calle Miurer de Berlín y allí cursó la especialidad de Pediatría que más tarde ejercería activa y prolongadamente en Santa Cruz de La Palma. La influencia del sistema medico germano la importo en todos los aspectos, tanto en el personal como en el profesional. Sus novedosos métodos fueron totalmente aceptados por todo el resto de los Médicos y pronto fue el pediatra oficial de los hijos de estos. A su consulta, acudían atraídos por su fama de buen profesional, los padres de los niños de casi toda la Isla, a recuperar la salud de sus hijos de manos de don Cristóba1. Falleció en Santa Cruz de La Palma el 3 de Julio de 1967,a los 79 años de edad.
Eugenio Abreu Creag.
Nace en Santa Cruz de La Palma el 19 de agosto de 1892, hijo de Eugenio y Bienvenida, Casado con Manuela Vandewalle Hardisson. Obtiene el titulo de Licenciado en Medicina y cirugía el 21 de octubre de 1921 en la Facultad de Medicina de Cádiz. Comienza su ejercicio en 1922 en su ciudad natal en la especialidad de Medicina General.
Siempre fue de Socialista en sus ideas y ostentó los cargos de Concejal del Ayuntamiento, Presidente del Cabildo y Delegado del Gobierno en tiempos de la Republica. Por lo que sufrió encarcelamiento durante la posguerra. Falleció en Santa Cruz de La Palma el 17 de marzo de 1981 a los 89 años y dejo descendencia.
Nace en Santa Cruz de la Palma el 30 de diciembre de 1896. Cursó sus estudios de medicina en la Facultad de Cádiz, donde se licenció en 1922. Casó con Etelvina Alonso Santos, natural de Los Llanos de Aridane. Se inscribió en el Colegio de Médicos de Santa Cruz de Tenerife el 17 de mayo de 1923, correspondiéndole el número 79 de colegiado y ocupó la plaza de Asistencia Publica Domiciliaria de Punta Gorda aquel mismo año.
En la mencionada fecha, el municipio se hallaba incomunicado con el resto de las islas y pare acceder a él había que hacerlo navegando en viejas falúas que partían del puerto de Tazacorte hasta la Costa de Punta Gorda o bien por tierra, sobre cabalgadura. En ambas opciones se tardaba alrededor de cuatro horas.
Ante estas circunstancias, es obvio que el ejercicio de la medicina se convertía en una tarea que sólo era posible sobrellevarla mediante una entrega y abnegación encomiables. Por otra parte, la dispersión de los caseríos obligaba al médico a trasladarse hasta los domicilios de los pacientes, surcando barrancos y montañas que llevaba tiempo en atravesar. Durante los años de su estancia en aquel municipio fue un auténtico prototipo del médico rural de antaño, que se hallaba en la soledad motivada por el aislamiento y con la necesidad de enfrentarse a todo tipo de patología, tanto en niños y adultos como en hombres o mujeres y socorriendo tanto a la parturienta como al traumatizado.
En noviembre del año 1930 se trasladó a la Villa de Adeje, en la isla de Tenerife, donde continuó como médico titular hasta su fallecimiento el 29 de noviembre de 1963.
Nace 18 de diciembre de 1895 en Santa Cruz de La Palma. Hijo de Francisco y Carmen. Casado con Rafaela San Roman.
Titulo de licenciado en Medicina y Cirugía en Facultad de Medicina de San Carlos (Universidad de Madrid) en 1918. Se especializa en “Garganta, Nariz y Oídos “. Comienza su ejercicio en Madrid donde pronto adquiere un prestigio extraordinario. Nunca olvido a su tierra natal y durante las vacaciones anuales sé venia a La Palma, en la que faltaban especialistas de su rama, y atendía, casi gratuitamente, a enfermos de toda la Isla. Fue Miembro del Comité Rector Internacional de la especialidad.
Eduardo Rodríguez Hernández.
Uno de los médicos célebres de Santa Cruz de La Palma. Nació el 25 de octubre de 1.895. Permaneció siempre soltero. Estudió la carrera en la Facultad de Medicina de Cádiz, terminándola en el año 1.922. Se instaló en su ciudad natal y allí ejerció toda su actividad médica y política.
Como médico adquirió gran renombre, ocupando los cargos de director del Centro Secundario de Higiene, y del Sanatorio Antituberculoso de Mirca en alguna etapa determinada. Practicó la Oftalmología y la Pediatría ,En este última especialidad actuó en la entonces incipiente Seguridad Social. Todo ello sin dejar de ejercer la medicina general.
En la política fue presidente, en dos ocasiones, del Cabildo Insular de La Palma durante la República, como militante de la CEDA de Gil Robles. Fue además, Alcalde de Santa Cruz de La Palma en varias ocasiones.
En su Conferencia, en La Cosmologica, “Evolución de la medicina en La Palma” dice el Doctor Don Amilcar Morera Bravo:
Singular hombre, Don Eduardo, que por un lado, llevaba sus hábitos quirúrgicos a extremos exagerados, (el Doctor Morera Bravo 1e vio anular con termocauterio un globo ocular, que él presumía tenía que ser extirpado con aquella crueldad) y por otro lado, releía, hasta diez veces, sus propias recetas para tener la seguridad de no cometer ningún error de prescripción. Falleció en Santa Cruz de La Palma el 11 de diciembre de 1.958.
José Santos Rodríguez.
Nació en Santa Cruz de la Palma el año 1895. Licenciado en Madrid en 1923, fue médico de Sanidad Exterior de su isla, por oposición, ejerciendo en ella la profesión como médico general especializado en análisis clínicos, llegando a adquirir numerosa clientela. Alcanzó una enorme popularidad, conociéndosele siempre como don Pepe Santos. Médico desprendido y generoso, que no cobraba nunca a los humildes de los que era un verdadero protector. Hombre de amplios conocimientos, doctor en medicina como era preceptivo para desempeñar los altos cargos que tuvo dentro de la Sanidad. Pertenecía a la vieja y prestigiosa Escuela Nacional de Sanidad, de la que salían los altos cargos, como Jefes Provinciales y de Sanidad Exterior. Hablaba inglés, francés y alemán. Trabajó durante cuatro años con don Santiago Ramón y Cajal y vino a Santa Cruz de La Palma como Jefe de Sanidad Exterior. Colaboró en tareas epidemiológicas con el célebre doctor Turegano, de Sanidad Nacional.
Formó parte del Comité de redacción de la revista Higiene y Sanidad que publicaba la Dirección General de Sanidad, escribió varios artículos y pronunció conferencias y charlas sobre tuberculosis y tifus. Entre ellas son de citar, "Los medios insecticidas en el paludismo", "Prevención de la tuberculosis", "Las moscas en la transmisión de la tuberculosis" y "La tuberculosis como problema social".
Por su condición de epidemiólogo en el año 1932 asistió a la extinción de la epidemia de peste en Tazacorte y Aridane Con la colaboración del Doctor Don Manuel Morales Pérez. Terminada la guerra civil española, pasó a La Mancha para combatir la de tifus exantemático que tuvo lugar en dicha época y más tarde la que existió en Villarrobledo (Albacete) en el año 1941. Después de combatir la peste bubónica que invadió a Carapa en 1945, como tantos otros hombres de bien, fue represaliado por el régimen
del general Franco, siendo deportado a Lanzarote, donde erradico una epidemia tifoidea, como médico de Sanidad Exterior, y por ultimo a Las Palmas de Gran Canaria, también como Jefe de Sanidad Exterior.
Injusto agravio a un hombre esencialmente bueno, sencillo y generoso que gozó siempre del aprecio de todos, pero en especial de los mas humildes. Mas tarde en 1952 le fue concedida la Placa con la Encomienda con Placa de la Orden Civil de Sanidad, como premio a sus mucho merecimientos y ya en su lecho de muerte fue nombrado Jefe Provincial de Sanidad de Las Palmas, cargo que no pudo ya ocupar, pues la muerte marcó el fin de este gran hombre y excelente médico el 6 de febrero de 1962 cuando tenía 67 años de edad.
Nace el 12 de agosto de 1897 en Los Llanos de Aridane. Titulo de Licenciado en Medicina y Cirugía en Madrid en 1925. Casado con Carmen Ramírez de Arellano y Rebollo. Medico de Asistencia Publica de La Villa de Garafia (La Palma). Tenia Acumuladas las plazas de Practicante y Matrona pues la incomunicación de el lugar hacia indeseable dichas plazas. Fue la representación mas fiel del auténtico médico rural, ejerciendo durante toda su vida profesional en la zona mas apartada, agreste e incomunicada de la geografía palmera. Atendió con verdadero espíritu profesional y humanitario, toda una amplia zona que abarcaba desde Garafía a Barlovento y Puntagorda, rebasando incluso muchas veces estos amplios limites.
A lomo de caballo, pues no había entonces otro medio de comunicación, recorría a cualquier hora del día o de la noche, aquellos impresionantes barrancos, con el sofocante calor del estío o la lluvia persiste de los crudos inviernos. Su polifacetismo profesional lo mismo le llevaba junto a la cama de un intoxicado o traumatizado, que al lecho do una parturienta que tenia dificultades a la hora de alumbrar una nueva vida.
Don Antonio era natural de Los Llanos, donde había nacido el año 1.897 y una vez acabada su carrera se fue como médico Titular a la Villa de Garafia, único destino que tuvo en su ejercicio, donde permaneció hasta su jubílación y posterior fallecimiento en el año 1977 a los 79 años, después de prestar durante mas de medio siglo sus valiosos servicios a lo Sanidad palmera.
El Consejo General de Colegios de Médicos de España, tuvo a bien concederle, para premiar su inestimable labor, el Titulo de Honor por sus merecimientos profesionales en su ejercicio interrumpido y sin descanso. Dejo descendencia.
Durante su estancia, ejercieron, junto a e1 su profesión los Practicantes Titulares D. Manuel Pérez Rosas, que fue también secretario, de aquel Juzgado de Paz y más tarde D. Miguel Bethencourt.
Nació en San Andrés y Sauces el 5 de febrero de 1900. Estudió primaria y bachillerato en su pueblo, en una época en que los exámenes se realizaban en la capital, Santa Cruz de la Palma: los catedráticos viajaban desde Tenerife en barco y los alumnos en falúa desde los Sauces. Los últimos años de bachillerato los cursó en la Laguna, donde tuvo compañeros como Nijota y Cecilio Marrero.
Vegetariano y naturista, estos hábitos le llevaron a frecuentar una tertulia en Madrid, a la que al parecer, en alguna ocasión asistió uno de los encausados por la muerte del Presidente del Gobierno, Eduardo Dato, en marzo de 1921. Sin comerlo ni beberlo, José Gerardo fue detenido y desterrado a Cádiz. Gracias a la intervención de D. Pedro Pérez Díaz, abogado del Consejo de Estado, el traslado se hizo en ferrocarril para que no le aplicasen la Ley de Fugas y así salvar su vida.
Es en Cádiz donde completa el primer curso de Medicina pero descontento con la situación de inseguridad y desorden obtiene permiso para viajar al extranjero. Marchó a París acompañado de su madre Doña Maria, mujer de carácter duro y sobrio, pero llena de generosidad y amor al prójimo, cualidades que marcarían la personalidad de su hijo.
Ya en París cursó toda la Carrera de Medicina en la Universidad de la Sorbona. Su formación médica estuvo marcada por los Agregados Franceses de los que nombraba mucho al cirujano L`Escene, - que solía decir a sus alumnos que si sufrían un infarto deberían cambiar de especialidad y hacerse oftalmólogos - y al profesor Pasteur Valery-Radot, alergólogo y nieto de Pasteur. Se doctoró bajo la dirección del Prof. Benzançon: su tesis “Contribution a L`Etude du rôle de la Contamination de L`Enfant dans la Tuberculose Pulmonaire de L`Adulte” fue muy celebrada en Francia en aquellos tiempos y de ahí vendría su convencimiento de que la mejor suerte para un niño de la época, era tener un abuelo tuberculoso que muriese pronto.
La validación del doctorado en París pasaba por ir a Colonias o trabajar en la Asistencia Pública Domiciliaria. Escoge ésta última de la que reseñaba diversas anécdotas: para abundar sobre la preocupación que ya se vivía en la época por los programas de Salud Pública, contaba que por las noches, cuando regresaban de atender a un niño, el cochero le llevaba primero a la Comisaría del Distrito donde se guardaba en una estufa el cultivo del exudado faríngeo del niño, como campaña para la prevención de la Fiebre Reumática. Otra anécdota era la de una de sus primeras visitas domiciliarias en la que una “nani” negra salió a su encuentro gesticulando y diciendo “pase Doctor para que vea que sarampión más precioso tiene el niño”.
La Salud Publica fue siempre una de sus grandes preocupaciones. Vivió muy de lleno la llegada de la vacuna Salk y contribuyó a la erradicación de la polio en Tenerife. Su conocimiento del metabolismo le llevó a criticar duramente el diagnóstico de “acetona” y tenía su forma de interpretar las crisis convulsivas de los niños para que no se hiciesen demasiados diagnósticos de epilepsia.
En el año 1953 trato a dos pacientes con síndrome de Guillain-Barré mediante piroterapia con vacuna tífica. Tenía conceptos de clínica neurológica muy depurados, adquiridos como Interno del Prof. Clovis Vincent, que practicaba estrictamente ya que en su época podía suscitarse la duda entre negarle un ingreso a una niña por tener polio o enviarla a Barcelona para que el Dr. Ley la operase de un tumor cerebral.
Su educación dermatológica le dio una capacidad diagnóstica de visu y clínica muy profunda. Eso le llevó a un gran y continuo contacto con el dermatólogo Dr. Ginés Vivancos y no era raro verlos conversando a pie firme sobre algún paciente, en la esquina de Costa y Grijalba con la Rambla, dada la proximidad de sus domicilios. No era raro que hiciese salir a sus hijos, aún pequeños, del coche en que le acompañaban al atardecer en sus visitas domiciliarias, para subir a la casa de un niño y decir “esto es un exantema subitum, tras cinco días de enfermedad, se puso bien y le brotó el rash”, o decir “esto es una varicela, es como un cielo estrellado, hay estrellas de todos los tamaños y en distintas fases...”, o “toquen, toquen, estos ganglios en el occipucio solo los da la rubéola, pero también se producen en los hilios pulmonares, de ahí, la tos...”
Terminada la fase de París vuelve a Madrid sobre 1928, donde entre junio y septiembre se examinó de toda la carrera de Medicina para poder convalidar el Título francés. Allí trabó una gran amistad con D. Carlos Jiménez Díaz, el Catedrático más joven de España, que perduraría a lo largo de los años y en la que se integraba íntimamente D. Angel Capote, gran cirujano de las Islas y origen de otra saga de médicos canarios. Fue también muy cercano a D. Gregorio Marañón y al Prof. Gay Prieto.
Regresó a La Palma hacia 1928. Trabajó una temporada en San Andrés y Sauces pero no llegó a desembalar su aparato de Rayos X que acabo instalando en la calle 25 de Julio, cerca de la Plaza de los Patos, en Santa Cruz de Tenerife. Trabajó como tisiólogo en el Dispensario Antituberculoso de la calle de San Lucas y ocupó una plaza benéfica en el Hospital Civil. En el Dispensario conoció a su esposa, Isabel Rodríguez Killius, Practicante y Enfermera, que se incorporó al Dispensario después de haber permanecido tres años en Nueva York con una beca de la Fundación Rockefeller.
Fundador del Partido Socialista Obrero Español en La Palma, su afiliación Socialista y a la Masonería, le traería los problemas propios de la época: Dos años preso en Fyfes y dos años de destierro en Santa Cruz de la Palma, donde podía estar en la cárcel o en la Clínica de D. Miguel Pérez Camacho, dependiendo del talante del Delegado del Gobierno de turno. Recordaba de esa época la humanidad y buen trato que siempre le deparó el Sr. López Socas, sobre todo el día que recibió la comunicación oficial de su cese como Médico del Hospital Civil. El final de la pesadilla política aguda fue tener que ir a Madrid para ser juzgado por el Tribunal para la Represión del Comunismo y la Masonería. Una de las imputaciones que le hicieron fue la de no cobrar honorarios y así tener a los campesinos de su parte en caso de alguna revuelta... Nunca pudo abstraerse de un interés continuado por la política, tanto Nacional como Internacional, aunque se retiró totalmente de una vida activa en la misma. Siempre fue respetuoso con sus oponentes aunque no compartiera sus ideas.
Su interés por todos los temas de la Medicina era inagotable. Junto a su excepcional conocimiento de la Tuberculosis (según opinión del Dr. Torres Gost, tisiólogo eminente del Hospital del Rey y de la OMS), destacaba su dedicación a la Pediatría; su profundo interés por la Electrocardiografía, primero empírica y luego deductiva; su entendimiento de la Endocrinología, de la que desempeño plaza en la Obra Sindical 18 de Julio durante muchos años hasta su jubilación. Su gran habilidad como radiólogo torácico y digestivo era incuestionable. Los primeros aparato que se importaron en España tras el bloqueo económico de la post-guerra, fueron el Siemens Pleophos con fotoseriador Rapidix y Odelca de D. José Gerardo, y a los pocos meses el de el doctor D. Leocadio López. En parte, la motivación para la adquisición de este equipo de tecnología punta en aquellos tiempos, fue él poder hacer los reconocimientos escolares y las revisiones de los emigrantes a Venezuela. Desde 1950 el auge de la emigración canaria hacia Venezuela trajo la condición impuesta por aquel País, de que los futuros emigrantes no podían sufrir Tuberculosis ni enfermedades Venéreas. De ahí que D. Gerardo y D. José Domínguez se encargaran de las revisiones neumológicas y los doctores Juan Friend y Juan Martín se encargaran de la evaluación de las enfermedades venéreas, ayudados en el Laboratorio por el Dr. José García López, que entre otras cosa hacía las extracciones de jugo gástrico para inoculación al cobaya en los casos dudosos.
Pionero en lo que hoy se conoce como I+D+I (Investigación, Desarrollo, Innovación), de su electrocardiógrafo de hilo de Wilson pasó a un aparato Sanborn y luego a un Hewlett-Packard, compañía que adquirió la de Sanborn a principio de la década de los 60 para el desarrollo de sus equipos. Conseguir esos aparatos en la época pasaba por una pesadilla importadora en la que tenía que mediar algún amigo, hombre de negocios, que pudiera facilitar los dólares en destino. El segundo aparato pasó hasta tres veces por el muelle de Santa Cruz de Tenerife, sin que pudiese ser bajado a tierra, para gran desesperación del Dr. Martín Herrera que ansiaba probar el nuevo “juguete” en alguno de sus hijos.
La consulta de Pediatría de D. Gerardo fue muy numerosa. Siempre ayudado por su esposa Dª. Isabel, seguían un estricto programa de vacunaciones. Todos los martes se pesaban los infantes a los que había destinada una gran sala en la que coexistía una mesa con pesas para neonatos y unos muebles con sus planos inclinados, a una altura razonable, para que las madres pudieran desnudar a los niños. Asimismo había dos habitaciones para que las madres amamantaran y poder pesar la ingesta y decidir el suplemento de la dieta del niño si fuese preciso.
Desde niño se caracterizó por su extraordinaria capacidad de lectura y a lo largo de su vida acumuló una gran biblioteca Médica y de Humanidades. Mantuvo subscripciones a gran cantidad de revistas y periódicos y profesó verdadera adoración por los libros, siendo éstos su regalo preferido en Navidades para todos sus amigos.
Su vinculación a la Cultura Francesa le llevó a fundar la Alianza Francesa de Santa Cruz de Tenerife de la que fue Presidente durante muchos años y luego Presidente de Honor. El Gobierno de la República Francesa le nombró Caballero de la Orden Nacional del Mérito Civil de Francia, condecoración que lucía con gran orgullo en el ojal de su chaqueta.
Hasta los ochenta años continuó atendiendo su consulta y haciendo visitas domiciliarias y hasta esa edad se siguió entusiasmando si encontraba algún libro que explicara bien el equilibrio electrolítico o los principios básicos de la química. Su lema fue siempre que cuando se comenzaba a estudiar un tema había que terminarlo. Siempre estuvo haciendo proselitismo entre los jóvenes para que estudiasen Medicina y bastantes médicos de nuestras Islas deben su vocación a Don Gerardo.
Sufrió de úlcera gástrica durante toda su vida e intuyó el substrato bacteriológico de esta patología al comprobar que tras un tratamiento con antibióticos mejoraban espectacularmente sus síntomas. Este era un tema de charla y discusión permanente con su gran amigo canario y Digestólogo de la Fundación Jiménez Díaz, el Dr. Carlos Marina Fiol. D. Gerardo habría disfrutado con el descubrimiento del Helicobacter pylori. Murió a consecuencia de un cáncer gástrico en 1984.
Cumpliéndose en este año el centenario de su nacimiento, de él ha dicho en la prensa, el Dr. Enrique Gonzáles : “Fue uno de los médicos mas interesantes del Siglo XX en Canarias. Su vida nos recuerda un personaje de Ficción, del mejor estilo, comprometido con la Medicina y con la Sociedad.”
De su matrimonio con Dª. Isabel nacieron cinco hijos: Isabel, Enfermera; José Gerardo, Neurocirujano; Emilio, Cirujano Torácico; Ernesto, Catedrático de Ciencias Físicas; y Luis, sufre Síndrome de Down y ha sido el centro de toda la familia.
Entre sus nietos, siguiendo la tradición, hay cuatro Médicos: José Valdivia Martín, Médico de Familia; María del Mar Martín Dorado; Dermatóloga; Emilio Martín Díaz, Cirujano Torácico y Ana Martín Villalva, investigadora en Neurociencias. Y una Estudiante de 5º año de Medicina Nanci Valdivia Martín.
Nacido en Santa Cruz de La Palma el 21 de junio de 1902, hijo de Baldomero Cervía Noguer, natural de Celrá (Gerona),y de Manuela Cabrera Duque, que lo fue de la mencionada ciudad palmera.
Se doctoró en Medicina y Cirugía por la Universidad Central (1926). Tisiólogo eminente, consagrado por completo al ejercicio de su profesión, en el que desarrolló una meritísima labor en el campo de su especialidad, gozó de justo renombre a nivel nacional y fuera de nuestras fronteras. Médico Director, por oposición, de la Lucha Antituberculosa Española (después, Patronato Nacional Antituberculoso), fundador y director del Dispensario Central de Santa Cruz de Tenerife, fue jefe de la clínica anexa a dicho Instituto, entre otros cargos de importancia. Perteneció a numerosas instituciones científicas: Miembro de Honor del Instituto Canario de Medicina Regional de Las Palmas y Correspondiente de la Real Academia de Medicina de Madrid; Miembro fundador de las sociedades españolas de Tisiología, de Medicina Interna, de la internacional de Patología Bronquial (París) y de la de Patología Geográfica (Basilea), y numerario de las españolas de Cardiología, de Endocrinología, de Ciencias Fisiológicas, de Diabetes, de Reumatología, de Alergia, del Instituto de Estudios Canarios de La Laguna y de la sección canaria de la de Física y Química; Miembro titular de la delegación española de la Unión Internacional contra la Tuberculosis (París), Membership de la American Trudeau Society y Fellow del American College of Chest Physicians; Miembro honorario de la Sociedad Venezolana de Tisiología y Neumonía de Caracas, de la Ecuatoriana de Especialistas del Tórax de Guayaquil, de la Argentina de Medicina Interna de Buenos Aires, de la Cubana de Tisiología de La Habana; y numerario de la Academia Europea de Alergia y de la Asociación Internacional de Alergia. Fue ponente y colaborador de numerosos congresos y certámenes médicos celebrados en nuestro país y en el extranjero; intervino en más de un centenar de conferencias y publicó cerca de 300 trabajos o artículos en diferentes revistas especializadas tanto de España como de otros países, algunos de los cuales los dio a conocer el Instituto de Fisiología y Patología Regionales de Tenerife, entidad esta que le publicó también su único libro de tema no científico, titulado Medicina humanística (Santa Cruz de Tenerife, 1959). Se le distinguió con la Encomienda de la Orden Civil de Sanidad, con el nombramiento de Hijo Predilecto de Santa Cruz de La Palma y Medalla de Oro de dicha ciudad, y, a título póstumo, Socio de Honor de la Sociedad de Ciencias Médicas de Las Palmas. Dejó un hijo de su matrimonio celebrado con María Silva Hernández y falleció en Santa Cruz de Tenerife el 16 de julio de 1962.
Manuel Morales Pérez.
Nacido en Monte de Breña el 16 de septiembre de 1902. Primo hermano de otro hijo ilustre de Villa de Mazo: el pintor José Gregorio Toledo Pérez (1906‑1980). Al pincel de este último se debe un retrato al óleo, realizado en 1928, de Manuel Morales, inmortalizado igualmente, en dibujo a lápiz, por la también artista palmera Maribel Nazco en la década de los cincuenta. Tras haber realizado sus estudios primarios y secundarios, a caballo entre su isla natal y La Laguna de Tenerife, en 1920 se traslada a Madrid para continuar su formación e iniciar su carrera universitaria. En la capital española ingresaría en la Facultad de Medicina de la Universidad Central, donde gozaría del magisterio de insignes profesores como Santiago Ramón y Cajal y el grancanario Juan Negrín López. En junio de 1925, cuando contaba con 22 años de edad, obtiene la licenciatura en Medicina y Cirugía, mostrando luego, durante el ejercicio de su profesión, constante interés por la especialidad de Cardiología. En septiembre de 1926 es nombrado médico titular del recién creado municipio de Tazacorte, cargo que ocuparía hasta su renuncia en abril de 1971. Sería éste su primer y único destino, fijando su residencia en esta localidad en la que seguiría atendiendo las consultas de sus paisanos, ya jubilado, casi hasta su muerte, acaecida el 4 de octubre de 1986. Aquí se ganaría, por sus cualidades humanas y su buen hacer, el afecto popular. De sus sesenta años al servicio no sólo de los vecinos de Tazacorte sino de toda la comarca, cabe destacar su ejemplar y eficaz actuación en los difíciles días, allá por agosto de 1928, en que el citado municipio sufrió el azote de un brote de peste bubónica. Su meritoria labor fue reconocida tanto oficial como popularmente. Estaba en posesión de la Encomienda de la Orden Civil de Sanidad (julio de 1950) y del título de Hijo Adoptivo de Tazacorte cuyo expediente fue incoado, en mayo de 1980, por el Ayuntamiento que, ya en abril de 1971, había solicitado del Ministerio de Trabajo la concesión de la correspondiente medalla. Por acuerdo plenario de 15 de junio de 1950 su nombre pasó a rotular una de las calles de la hoy Villa y Puerto y años más tarde, en 1959, se hacía lo propio con una de sus plazas, reconocimientos que culminarán, el 4 de octubre de 1990, con la inauguración de un busto obra del escultor Pereda de Castro. También el Ayuntamiento de su pueblo natal lo había hecho Hijo Predilecto en 1961. De talante liberal y vasta formación humanística, sintió gran admiración por la obra de Ortega y Gasset y de Marañón. De su altruismo bien da cuenta su disposición testamentaria, dictada en diciembre de 1985 en Las Palmas de Gran Canaria, por la que lega al pueblo de Tazacorte, representado por su Ayuntamiento, su importante patrimonio, dejando su casa para que fuera destinada a fines culturales y estipulando la creación de becas a favor de aquellos estudiantes canarios que, siendo destacados, carecieran de recursos para completar su formación. A1 respecto, en la sesión extraordinaria celebrada, el 26 de septiembre de 1990, fueron presentados por el Ayuntamiento tazacorteño los estatutos de la denominada "Fundación Doctor Morales". En mayo de 1991 se publicaba su biografía con el título de Don Manuel Morales. Médico y humanista (1902‑1986), obra del investigador Celestino Hernández Sánchez.
Fue D. Manuel un excelente médico, que por su categoría profesional, reconocida ampliamente por enfermos y compañeros, pudo perfectamente haber desempeñado cátedra en cualquier facultad de Medicina, pero su carácter sencillo y humilde ‑la humildad propia de los verdaderamente grandes‑ le hizo permanecer en Tazacorte, donde desarrolló toda una vida de laborioso y fecundo quehacer.
Amaba a su profesión por encima de todo y procuró siempre estar al día de todas las novedades que se iban produciendo en ella . Aparte de la Medicina General, en la que fue un avanzado en la Isla, consultado por pacientes y compañeros de todos los rincones insulares, se dedicó con verdadero éxito a la especialidad de Cardiología. Sus constantes visitas a Centros extranjeros le ponían en contacto con cualquier avance medico. Leía publicaciones alemanas a las que estaba suscrito y trajo a La Palma el primer Electrocardiógrafo que funcionó en nuestra tierra.
Hombre culto, reposado y tranquilo, hablaba siempre con una gran seguridad, exenta de pedantería o de jactancia. Fue siempre ponderado en sus juicios y sencillo en sus razonamientos.
Nace el 18 de abril de 1903 en San Andrés y Sauces en La Palma. Licenciado en Medicina y Cirugía el 9 de Noviembre de 1927 en Cádiz . Después de algunos meses de ejercicio libre de la profesión. en el pueblo de mi naturaleza y de hacer un viaje América como Médico de Emigración, en el Curso de 1927 a 1928 aprueba las asignaturas del Doctorado: Parasitología a Hidrología Médica, al tiempo que hace el ingreso en el escalafón de Inspectores Municipales de Sanidad mediante oposición. De 1927-28 fue médico asistente en el Instituto de Patología Medica del doctor Gregorio Marañon Posadillo en Madrid. Desde 1928 hasta 1938 ejerce libremente en san Andrés y Sauces . En los años de 1932 y 33 trabaja con el Profesor Don Sebastian Recasens y Girol en Toco-Ginecología en la Facultad y en el Instituto Provincial de Obstetricia de Madrid con el Doctor Don José Torres Blanco.
Ea 1936 es nombrado interinamente Médico de Asistencia Publica Domiciliaria del Distrito Sur de Santa Cruz de La Palma, pasando en 1941, mediante concurso a desempeñar esta Plaza en propiedad en Puntallana.
En 1943 toma posesión de su Plaza de Toco-ginecología en el Seguro Obligatorio de Enfermedad, sector 2º de santa Cruz de La Palma que ejerce hasta su jubilación en 1973. En 1943 entro a formar parte del equipo quirúrgico de la clínica del Doctor Pérez Camacho.
Fue un gran estudioso de su especialidad. Uno de los pocos médicos de su tiempo que hizo el Doctorado. Publico trabajos científicos de envergadura destacando entre ellos : Tétanos y meningitis de origen dentario. Rev. Med. de Canarias, Noviembre 1935; Las espiroquetosis humanas en las Islas Canarias. Med. de los Países Cálidos, Madrid Marzo 1936 ;Un caso autóctono de Bilharziosis vesical observado en la isla de La Palma ( Canarias ). Rev. Clin. Española, 15 Febrero 1943.
Fue un habitual colaborador en la prensa de Tenerife desde su jubilación hasta su fallecimiento el 4 de Septiembre de 1990 en Santa Cruz de Tenerife.
Fue un gran médico que ejerció en E1 Paso y su fama se extendió por todo el Valle y fuera de e1. Nace en 1905,y ejerció en la primera mitad del pasado siglo. Su memoria sigue presente en las gentes mayores, por su trato caballeroso y afable, dentro de su particular seriedad.
Fue director del Centro Secundario de Higiene de Los Llanos y poseía uno de las mejores instalaciones radiológicas de la Isla. Muchos médicos de Santa Cruz de La Palma, enviaban a sus enfermos a E1 Paso, para algunos estudios radiográficos delicados, ya que tenían gran confianza en la eficacia y competencia de don Juan. Se jubiló y falleció en la Ciudad de E1 Paso.
Agustín Van-Baumberghem Yanes
Nace en Santa Cruz de La Palma en 1905.Titulo de Licenciado en Medicina y Cirugía en Facultad de Medicina de la Universidad de Madrid en 1931.
Walterio Díaz Duque
Nacido en Santa Cruz de La Palma, en los primeros años del siglo, en 1906, siendo hijo de Juan Díaz y Rosario Duque.
Hizo sus primeros estudios en Santa Cruz de La Palma y la carrera de magisterio en Tenerife. Queriendo seguir los verdaderos impulsos de su vocación, marcha a Madrid en cuya Facultad se matricula en la carrera de Medicina, que termina en 1935.Viene a su Isla y se establece como Médico‑Pediatra en la calle O,Daly, logrando amplia consideración y respeto por su competencia profesional y su carácter afable y servicial.
Llevado por su vocación pediátrica decide ampliar sus conocimientos en esta rama de la medicina y se traslada a Madrid en el mes de Junio de 1.936. A11í le sorprende, un mes después, el fantasma de la guerra civil dejándole incomunicado de los suyos en La Palma, durante los casi tres años que duro la guerra, como sucedió a tantos otros españoles de aquella época. En 1.940, vuelve a La Palma y se establece como médico‑pediatra en Las Ledas (Breña Baja) y en Cuatro Caminos (Breña Alta), obteniendo mas tarde la Titular de E1 Paso donde ejerce varios años. Desde a11í pasa al pueblo tinerfeño de Adeje, donde después de algunos años de ejercicio se jubila, pasando entonces a residir en Santa Cruz de Tenerife, donde fallece en 1974.
Una vida inquieta y azarosa influida como tantas mas, por la cruel estampa de la guerra.
Palmero de pro, nace en Santa Cruz de La Palma el 16 de Enero de 1906 en Pérez de Brito 42, hijo de Francisco Toledo Rosa y Luisa Pérez González. Casado con Carmen Dolores Trujillo Hernández, hija de Manuel Trujillo Palacios y Micaela Hernández Rodríguez.
Presenta un currículo lleno de trabajos, estudios, dedicación al enfermo y, como consecuencia de esto, lleno de honores y distinciones. Prueba de ello es lo siguiente:
Licenciado en Medicina y Cirugía (1929); Inspector Municipal de Sanidad. (1933); Médico Titular por oposición de Santa Cruz de La Palma. Distrito Norte (1934); Fiscal de la Vivienda(1935) Diplomado en Tisiología por la Dirección General de sanidad (1933); Tisiólogo del Dispensario Antituberculoso de La Palma (1944); Médico de Sanidad Exterior del Puerto. (1941); Director del Centro Secundario de Higiene de Santa cruz de La Palma. (1948); Graduado en la Escuela Nacional de Tisiología. (1950);
Subdirector del Sanatorio Antituberculoso de Mirca (1948); Funcionario Técnico Sanitario al Servicio del Instituto Agrario Nacional de Venezuela (1952).
Su primera escuela fue la Escuela Real y en ella estudio con el que fue su primer maestro, don José de las Casas, padre de don José Apolo de las Casas. De la Escuela Real paso al colegio de Santa Catalina (Este fue fundado por Faustino Méndez Cabezola como colegio incorporado al instituto de La Laguna) Allí hizo todo el bachillerato, salvo el ultimo curso y la revalidad que los termino en el Instituto de La Laguna, que hoy lleva el nombre de quien fue su profesor Adolfo Cabrera Pinto; tuvo cómo compañeros de clase a José Pérez Vidal, Domingo Rodríguez, Domingo Santos, Rosalía Duque, Nieves y Emma Santos, hijas de don Manuel Santos, el propietario del Diario de Avisos: también era compañera Zeneida Felipe. El local estaba en la calle de Joroz.
Desde pequeño jugaba al fútbol. A los 16 años, antes de marchar a La Laguna, llego a ser uno de los mejores defensas que se recuerdan en el Tenisca. Era por entonces el presidente del Tenisca su compañero de estudios José Pérez Vidal. El local social se reducía primero a un banco de la plaza de San Francisco; después alquilaron una habitación de la planta baja del viejo Casino (en el lugar que hoy ocupa el Parador);
En su juventud, en el Teatro Chico y en el Circo de Marte, se celebraban con frecuencia reuniones y actividades artísticas de aficionados, fomentadas por las asociaciones, en las que con frecuencia participaba. A los dieciséis años colaboraba como redactor en el periódico “ Canopus”, en el que la mayoría de los redactores eran principiantes que luego abandonaban la pluma. Lo dirigía D. José Pérez Andréu como Semanario de la juventud, apareció el sábado 15 de Julio de 1922 con un encabezamiento que decía: “Que aprendan a leer los que no saben y los que saben lean”. En este periódico, se recogieron los pinitos literarios de su generación.
Más tarde, después de su año en La Laguna en 1924, se trasladó a Madrid. Estudio en la vieja Facultad de Medicina de San Carlos ‑en la calle Atocha‑. Durante esa época, tenía un nivel muy elevado y una calidad científica superior. El plantel de catedráticos, profesores y ayudantes era extraordinario. Cuando llegó, el catedrático de Histología era Ramón y Cajal. Hernando, el de Farmacología, Jiménez Díaz, el de Médica, Olivares, el de Quirúrgica, Juan Negrín, el de Fisiología, en cuya Cátedra fue alumno interno por oposición bajo la dirección de Tomas Cervia. En su Escuela se formaron importantes profesores: Ochoa ‑más tarde premio Nobel‑, Grande Cobián, Tomas Cervia etc.
Durante sus años de estudiante en Madrid se hospedo por algún tiempo en la calle de Moratín 42 ‑hoy 48‑, esquina a la de San Pedro; allí tenía pensión doña Lola, una señora de Tenerife.
Entre los pensionistas, se encontraba, el famoso pintor, Gregorio Toledo Pérez, el huésped más antiguo y mimado, quien le hizo un retrato que abono con una invitación a comer. Estaba también, el Doctor Don Manuel Morales Pérez, que era de unos cursos superiores.
Casi todos los estudiantes se refugiaban en el Ateneo donde existía una cuota especial para ellos, por unas pesetas al mes tenían buena calefacción, una de las mejores bibliotecas de Madrid y un servicio de bar muy económico. Y además, se tenia la oportunidad de ver y escuchar en persona a las “mejores cabezas” de entonces de la política, de las letras, y de la ciencia.
Los canarios, sobre todo los estudiantes de Medicina, tenían un sitio donde se reunían casi todos, a veces más a charlar que a estudiar. Para poder tomar duchas “gratis y calientes” se apunto a clases subvencionadas de Esgrima, que se practicaba en los sótanos, llegando a ser, sin pensarlo, subcampeón de España.
Vivió en los últimos años de su carrera la época en que toda España se revolvía contra la Dictadura de Primo de Rivera y, sobre todo en Madrid, donde las protestas y disturbios estaban a la orden del día, los estudiantes universitarios se hallaban entre los elementos más agitadores.
Principalmente los de Medicina tenían frecuentes choques con la policía. Y tantos fueron los desórdenes, dentro y fuera de las aulas, que, ya cerca de fin de curso de 1928, se ordenó cerrar la Universidad Central. Como las demás seguían abiertas, marcho a Santiago para terminar el ultimo curso de carrera y obtener la Licenciatura con la calificación de Sobresaliente a los 23 años de edad. Durante este año tuvo el privilegio de trabajar como alumno interno con el eminente clínico Novoa Santos.
Inicia su actividad profesional en mil novecientos veintinueve, como medico interno en el Hospital General de San Carlos en Madrid, En 1930 regresa a su isla, ejerce como Medico General en consulta privada durante dos años y poco tiempo después en 1932 embarca como inspector de Sanidad en la Trasatlántica francesa, haciendo la travesía a las Américas.
Regresa en 1933, se casa, y ejerce por casi un año en Fuencaliente como medico Titular y luego, en 1934, pasa a ejercer como Titular en Santa Cruz de La Palma.
La tuberculosis era ‑en esos momentos‑ la enfermedad más grave e importante , que se llevó a su hermana de 28 y a su hija de 4 años. Causaba estragos entre la juventud. Ello le motivo para profundizar en su estudio. Becado y pensionado por la Junta de Ampliación de Estudios del Cabildo Insular de La Palma para especializarse en Tuberculosis. (1936) marcha a Madrid a trabajar como médico Residente del Sanatorio Antituberculoso de Húmera de Pozuelo. Madrid. (1936-1937) primero y después en el Sanatorio Antituberculoso de Villafranca del Cid. Castellón (1937-1938); Regresa a su isla en mayo de 1938.
En 1939 recibe Mención honorífica por su eficacia en combatir la epidemia de viruela como Delegado Gubernativo Sanitario de La Isla y por su campaña de vacunación antivariólica en plena epidemia. (1939);
Fue un virtuoso del estetoscopio y de la radiología torácica de la que fue maestro para sus 4 hijos médicos.
Desde sus comienzos fue un gran colaborador del Doctor Miguel Pérez Camacho, siendo el Médico Internista de la Clínica de este ultimo.
Primero, en La Farmacia de D. Vicente Capote, con Don Miguel Perez Camacho a la cabeza, en plan tertulia, y más tarde en La Sociedad “La Cosmologica”, ‑ bajo la dirección del doctor Amilcar Morera Bravo-, se reunían casi semanalmente muchos médicos para celebrar cursos, seminarios, conferencias, etc., con el objetivo de mantener viva la inquietud científica. A estas nunca falto. De esa época han quedado muchos trabajos y publicaciones de contenido muy científico e interesante.
Amenísimo conversador, con un estilo llano de unas cualidades cautivadoras. Hombre de muchos saberes, erudito sin igual, especialmente, en literatura e historia. La música clásica fue su solaz.
Uno de sus hobbies fue coleccionar sellos y su deporte favorito, ya de mayor, la Caza. Pues ambas cosas le servían – decía él –para relajarse y poder pensar.
Escribió de él Felipe Hernández Rodríguez, Ex Presidente del Cabildo Insular de Santa Cruz de La Palma al referirse a él en su articulo “Una calle para el Doctor Toledo Pérez” en el Diario de Avisos:
“Los grandes hombres trascienden de su profesión, de su oficio o de su arte. Lo que han sido es superior a lo que han hecho. El recuerdo de una entrevista que hice al doctor don Francisco Toledo Pérez, con ocasión de la imposición de la Cruz Azul de la Seguridad Social por sus servicios a los enfermos de Santa Cruz de La Palma. me remiten la imagen querida de aquel hombre alto y de caminar recto, como su vida misma, que trataba de esconder los sentimientos y las emociones tras el gesto enérgico ‑pero siempre humano-.
Cuarenta años en el fiel desempeño de su profesión sin rehuir jamás de la llamada al trabajo, estudiando día a día e intentando aplicar los avances permanentes de la Medicina, crearon en torno de su persona una aureola, aquí y fuera de aquí, difícil de superar; tanto en el médico como en el hombre, porque fue capaz ‑en una sociedad limitada como la nuestra- de ser universal a la manera de los grandes hombres del Renacimiento.”
En Noticias Medicas el Doctor Don Juan Torres Gost , Director Nacional de Sanidad, escribe:
“Hay hombres que con su desaparición dejan un vacío que no se llena jamás, parece que siguen viviendo, tan fuerte calaron en el ambiente en el que se desenvolvieron que, los años no son una medida del tiempo de su ausencia, sino una medida de su presencia entre nosotros Su vida fue una continua entrega a los demás.Estábamos juntos en el Sanatorio Antituberculoso de Húmera, él de médico y yo de director. Como médico, siempre estaba dispuesto a atender al que le necesitaba. No tenía horas de trabajo por que todas eran buenas para ir a ver y a consolar a un enfermo con una hemoptisis o con un neumotórax Toledo siempre estaba en primera fila en el cumplimiento del deber”.
Falleció en Santa Cruz de La Palma el 1 de junio de 1970 a la edad de 64 años.
Nació en el municipio de El Paso, Isla de La Palma, el tres de marzo de 1907. Cursó bachillerato en el Instituto de Canarias (La Laguna), y al finalizarlo, se trasladó a Cuba, para estudiar medicina en la Universidad de La Habana. Tras varios cursos de carrera, los graves acontecimientos políticos del país, obligaron al cierre de la Universidad, y por ello el retorno a La Palma.
Se trasladó a Madrid para estudiar Farmacia, donde permaneció hasta que terminó sus estudios el 13 de junio de 1933.
Durante el último período de la carrera, trabajó en el laboratorio del afamado Dr. Don Teofilo Hernando, en aquellos años lugar de elevado prestigio. Continuó después de licenciarse, su formación en dicho lugar.
Se estableció como analista en Santa Cruz de La Palma, abriendo su primer laboratorio en la calle Pérez Galdós, muy cerca de la Clínica Camacho, Centro con el que colaboró muy estrechamente, manteniendo desde los tiempos de Cuba una entrañable amistad con el director del Centro, Dr.Pérez Camacho.
Amplió su laboratorio al abrir Oficina de Farmacia en la calle O'Daly de dicha ciudad, donde se instaló definitivamente, ocupándose siempre de revisar y mejorar las técnicas para obtener el mejor nivel de calidad, que fue reconocido por los facultativos de su época con los que mantuvo estrechos lazos de colaboración
¿Quién podría ser, en la Medicina de los años 30 y 40, más necesario que don Vicente?. Sin duda, nadie; porque no había un solo médico en toda Santa Cruz de La Palma que pudiese practicar una medicina científica de vanguardia sin su ayuda. De esta madera y de esta talla era Don Vicente Capote Su historia es bien conocida: Gran Analista y Bacteriólogo durante los Años 30 y 40 del siglo XX. Prácticamente el único en toda la Isla.
Le caracterizaba, como ninguna otra cosa, la capacidad de la lección del gesto. El gesto que apenas se ve, una idea, una noción, una sugestión, que muchos no advierten, con el que él sugería, al compañero médico, cualquier prueba esclarecedora.
Fue un profesional perfecto en la técnica y maravillosamente humano en la caridad. De trato, sencillamente, exquisito y con un Señorío impresionante.
Recuerdo de mi adolescencia, con toda nitidez, la referencia cariñosa de mi padre, Francisco Toledo Pérez, a lo que entre los médicos llamaron “La Cátedra” para significar las reuniones que diariamente se celebraban en la Farmacia Capote, casi a diario, a partir de las 7pm. Animada tertulia, a la que asistía entre otros los Doctores, Pérez Camacho, F. Toledo Pérez, Basilio Galván, Antonio Martín, Eugenio Abreu, a veces Manuel Morales y Amilcar Morera. Allí disertaban todos y cada uno de ellos. Los temas relacionados con la medicina eran los que centraban las conversaciones Era continuo el intercambio de libros, artículos e impresiones. Don Vicente, les ponía al día sobre lo que pasaba en el mundo en lo que a nuevas técnicas y pruebas de Laboratorio se refería. Inmediatamente ponía en marcha en su laboratorio lo ultimo de lo ultimo. Fue Inspector Municipal de Farmacia y Vicepresidente del Excmo. Cabildo Insular de La Palma.
Se mantuvo trabajando en su Farmacia y Laboratorio hasta pocas semanas antes del 24 de julio de 1981, día en el que falleció en Santa Cruz de La Palma.
Arturo Cendeo Méndez Martín
Nacido el 20 de enero de 1907 en el Paso. En 1926 inicia sus estudios de Medicina en Cádiz, concluyéndolos en Madrid en 1930.
Durante el último año de la Licenciatura,, practico en Madrid en el Hospital de San Juan de Dios, servicio del Profesor José Sánchez Covisa, en la Clínica de Enfermedades de la Piel colaborando en dicho servicio, así como en el Laboratorio de Parasitología y de Patología Tropical a cargo del Profesor Gustavo Pitaluga y el doctor Hombría. Asistió durante un curso al Dispensario Azua para enfermedades venéreas. Posteriormente, realizó otro curso en la Cátedra de Parasitología y Enfermedades Tropicales, siendo nombrado por Oposición Médico del Servicio Sanitario Colonial, en donde entró a prestar servicios en Noviembre de 1930, realizando prácticas de Medicina Tropical en el Hospital General de Santa Isabel, hasta Abril de 1931 en que fue destinado a la Estación Sanitaria de Batete en Fernando Poo, en donde estuvo dedicado principalmente a la profilaxis de la Tripanosomiasis, y otras endemias tropicales, posteriormente prestó servicios durante un año como Médico Director de la Estación Sanitaria de Mikomesen (Guinea Continental Española), de Medicina General y profilaxis de enfermedades tropicales. Durante el año de 1934, fue médico de Sala del Hospital General de Santa Isabel (Sala de tripanosomiasis y dermatología) estando encargado durante este tiempo como médico Director de la Leprosería de Santa Isabel. Durante el año de 1935 médico Director del Hospital de Kogo (Guinea Continental Española) donde estuvo encargado del Servicio de Cirugía y enfermedades de la piel. A partir de 1936, Médico de Asistencia Pública Domiciliaria interino de Breña Baja (La Palma) hasta 1939, dedicado a Medicina general y cultivando la especialidad de enfermedades de la piel y venéreas, estando encargado del dispensario Antivenéreo de la capital hasta 1942.
Después de ejercer durante muchos años en varios municipios palmeros se establece en Mazo a principios de 1950 hasta que se jubiló en 1991. Permanece hasta la fecha residiendo en esta ultima localidad. Como especialista en Dermatología y Venereología simultanea su consulta en Los Llanos de Aridane y Santa Cruz de La Palma. Fue muy popular, pues ejerció con gran actividad en el medio rural, atendiendo su ejercicio a varios pueblos a la vez. E1 Ayuntamiento de Mazo le nombró Hijo Adoptivo el 16 de septiembre de 1991. Es uno de los pocos médicos de su generación que aun vive.
Juan Vidal Torres.
En el año 1908, en Santa Cruz de La Palma, un trece de febrero, nace un hombre cuyas características personales serían la seriedad profesional y el buen carácter. Asiste, aun hoy día, a los actos científicos que la Real Academia de Medicina celebra y casi siempre ocupa la primera fila en el salón, desde donde presta gran atención a todo lo que en la tribuna dice el orador de turno. Desde que comenzó sus estudios en Santa Cruz de La Palma, no dejó ni durante un minuto de sacar producto de lo que aprendía, por lo que fue considerado un magnífico estudiante. En su lugar de nacimiento hizo sus estudios primarios y terminó su bachiller. Siendo muy joven empieza los estudios que le darían el título de doctor en Medicina en el año 1929.
Como les pasó a tantos jóvenes de aquella época, marcharse de su isla significó un golpe anímico que lo entristecía por un lado y lo alegraba por otro, pensando en la llegada a Cádiz, donde se encontraba la Facultad de Medicina, considerada como la más antigua de España.
Terminó en Cádiz y marchó después a Madrid y allí, en el Hospital General, buscó al que consideró profesor ideal para que fuera su maestro y que no era otro que A. Hinojal, figura en su especialidad. Bajo la dirección de este profesor estuvo el tiempo que se estipulaba idóneo para adquirir su título de especialista, tiempo que siempre dependía de la inteligencia y aprovechamiento que tuviera el alumno.
Santa Cruz de Tenerife fue la ciudad que lo acogió desde el primer momento, aquí conoció a una extraordinaria mujer llamada Mercedes Estarriol Hamilton, con la que se casa y tiene seis hijos.
Ejerce su profesión infatigablemente en el dispensario del Hospital Civil y en el Sanatorio Antituberculoso donde su labor es elogiada y admirada por la totalidad del personal sanitario de los centros. Más tarde rubrica su labor como miembro de la sanidad nacional en el Hospital del Tórax. Es digno también de destacar el papel que realizó en el Hospital de Niños de Santa Cruz de Tenerife.
El doctor Vidal Torres ha alcanzado muchas deferencias científicas y algunas de ellas no han salido a la luz pública por la gran sencillez humana que posee y que siempre le ha caracterizado. En uno de los congresos internacionales de Otorrinolaringología fue el encargado de llevar la representación de España con una enorme dignidad.
Don Juan Vidal Torres esta entre nosotros, y solamente nos queda rogarle a Dios que conserve su vida ya que es todo un ejemplo de una generación de médicos.
Nace en Santa Cruz de La Palma el 19 de octubre en 1909. Hijo de Francisco y Andrea. Casado con Blanca Sanz García. Obtiene el titulo de Licenciado en Medicina y Cirugia en La Facultad de Medicina de Madrid en 1947.Al iniciarse nuestro conflicto civil de 1936, se encontraba en Madrid. Con motivo de su permanencia en el bando republicano, fue represaliado y sancionado por el gobierno del general Franco, al terminar la guerra civil.
Se especializa en Obstetricia y Ginecología y comienza su ejercicio en Madrid. Años después, en 1951, regresó a su tierra natal, Santa Cruz de La Palma. Ejerce durante unos cuantos años como ginecólogo en varios estamentos oficiales y en su consulta privada, siendo considerado un magnifico profesional de la toco-ginecología palmera y una excelente persona, prudente, sencilla y afable con todos sus numerosos clientes.
Falleció en Santa Cruz de La Palma en 1961, victima de un desgraciado accidente de automóvil, cuando conducía por una carretera de Mazo.
Nace el 13 de septiembre de 1913 en Fuencaliente (La Palma).Casado con Manuela Vázquez Anting. Titulo de Licenciado en Medicina y Cirugía en Facultad de Medicina de Sevilla el 22 de Marzo de 1938. Formación y especialidad en Cátedras de Oftalmología de Cádiz y Sevilla.
Comienza a Ejercer en 1940 como Medico del Hospital de Dolores, Medico Militar y Oftalmólogo del Centro Secundario de Higiene
Nace el 18 de octubre de 1913 en Santa Cruz de La Palma. Hijo de Basilio y Andrea. Obtiene la Licenciatura en Medicina y Cirugia en la Facultad de Medicina de la Universidad de Valladolid. Llegó a La Palma en 1941, después de terminada la Guerra Civil. Estaba en Madrid estudiando cuando comenzó la contienda y sirvió en el ejército republicano, en el que se incorpora en 1938, donde alcanzó el grado de teniente médico provisional. Era un hombre abierto, simpático, noble, buen médico, con una humildad desbordante, que atendía gratuitamente a mucha gente necesitada; ofreciéndole, no sólo sus consejos y conocimientos médicos, sino también auxilio económico. Pensamos que la ciudad de Santa Cruz de La Palma de entonces, pobre y necesitada, adquirió con él una deuda perpetua de gratitud. Fue en esencia un gran Médico General, virtuoso en el manejo del estetoscopio y el martillo de percusión, no necesitaba otra cosa. Aficionado a la Pintura fue un Acuarelista de primer orden como pocos profesionales. En él siempre destaco “La Pulcritud” en el vestir y en todo lo demás.
Médico-Cirujano. Nacido el 1 de marzo de 1913 y fallecido en Santa Cruz de La Palma en enero de 1991. Deja dos hijas del matrimonio que celebró con Camila Fernández Bravo. Sus estudios de Medicina los inicia en 1931 en la Universidad de Barcelona, continuándolos, a partir de 1934, en Madrid y obteniendo la titulación por la Universidad de Valladolid en 1936. Sus primeros servicios facultativos los prestará, en plena Guerra Civil, en los hospitales militares de Santa Cruz de Tenerife. Posteriormente gana una plaza por oposición como medico del Protectorado de Marruecos (Vitoria y Alcazarquivir) . De regreso a Canarias en 1941, desarrollará su labor en Tenerife junto a los doctores Zerolo y Cerviá, ingresando posteriormente en Diciembre de 1942, por oposición, en el Hospital de Dolores de la capital palmera del que llegaría a ser su director, interviniendo incluso en el desarrollo arquitectónico, del año 1951, de este centro hospitalario.
En Santa Cruz de La Palma también ejercerá como cirujano en la Clínica Camacho y fue el primero en practicar en la Isla la neurocirugía y la cirugía pulmonar, siendo también, por la experiencia adquirida en la contienda española, impulsor de la cirugía traumatológica. En 1946 se incorporará a la plantilla de la Seguridad Social y en 1961 se traslada a Brasil. Fruto de su estancia americana será el libro titulado Negro y blanco, publicado en 1965 y Notas sobre las enfermedades del Padre Anchieta (1968). Es autor de diversos artículos sobre paludismo, sífilis, reumatismo, etc., publicados en revistas médicas especializadas. En 1976 inaugurará la entonces Residencia Sanitaria de la Seguridad Social "Nuestra Señora de las Nieves", centro hospitalario donde dirigirá el Servicio de Cirugía General hasta su jubilación, que se producirá el día 1 de marzo de 1983. A su ingente y prestigiosa labor como médico hay que añadir su amplia trayectoria intelectual, en la que hay que incluir su etapa, en los inicios de la década de 1960, como presidente de la Sociedad "La Cosmológica" de la capital palmera que en 1986 le hace Socio de Honor. A ello se une su significativa producción literaria, inédita en muchos casos. "Yo no sé -afirmaba Juan Julio Fernández en 1983‑ si el doctor Morera ha escrito tan sólo lo que ha publicado, pero tengo la sospecha de que, en carpetas, en cajones de sus mesas, debe tener muchos papeles emborronados, fruto de la curiosidad, de la observación, de la reflexión o, simplemente, de la emoción". De su pluma salieron narraciones, cuentos y ensayos que fueron dados a conocer en periódicos y revistas. Entre los títulos conocidos están Aspectos de la Isla, Cruz Verde, El perro negro, Mover la Isla, La Isla y el mar, El pulpo gigante, Graciela... Su interés por el pasado insular se refleja en artículos como "Una tromba de agua en La Palma en 1783", publicado en Revista de Historia en 1957, o en la inclinación por la arqueología, participando al respecto en excavaciones como la llevada a cabo, en septiembre de 1963, en su pueblo natal, a raíz del hallazgo de la necrópolis de La Cucaracha, donde aportará sus conocimientos médicos en el estudio de los numerosos restos óseos hallados.
En su localidad natal se le rindió homenaje público, al tiempo que se dio su nombre , por acuerdo plenario de 6 de junio de 1975, a la “vía de acceso al casco urbano desde la carretera del Hoyo”, en dicho término municipal. El Colegio de Médicos de Tenerife le ha distinguió nombrándolo Colegiado de Honor.
Fue el doctor Morera un hombre dotado de especiales cualidades profesionales y humanas. Un cirujano excepcional, que marcó una época en la historia de la medicina insular. Un clínico de amplia y profunda visión, con una carga inmensa de humanidad y de auténtica y depurada vocación profesional.
Por amor a su tierra, no quiso nunca separarse de ella, privándose así de haber alcanzado metas científicas muy elevadas, para las que estaba perfectamente dotado, en lugares de más amplias perspectivas profesionales. Su paso por la vida fue un constante magisterio entre los médicos y practicantes que le rodeábamos y que tanto provecho obtuvimos de las sabias lecciones del maestro. Ejerció en momentos llenos de dificultades y carencias de todo género, desplegando una increíble actividad que abarcaba en algunos periodos la isla entera, siendo en muchas ocasiones el único cirujano, polifacético y "todo‑terreno", que podía intervenir por la mañana una garganta, a mediodía una fractura abierta, por la tarde una cesárea y por la noche un vientre agudo.
Desde la óptica actual, cuando abun